Llevo varias noches viendo la pantalla del procesador de texto vacia.
Es que en realidad no hay mucho de lo que yo pueda hablar.
He conseguido la incapacidad de darle forma a mis pensamientos,
o es que conservo la misma capacidad de que entiendan siempre
algo que no quiero decir.
Mi vida es una eterna paradoja, es absurda, pero verdadera.
Si sigo asi, no se a donde voy a ir a parar.
1 comment:
al loquero, en donde toda la gente interesante termina. Saludos y ya escribe.
Post a Comment