No lo se, no se si todavía puedo hablar en plural y si debiera conjugar en un tiempo preciso y determinado. Pero es que acostumbramos a olvidar los pedazos de silencio obligado que se enterraron en nuestro corazón.
Antes de hoy, siempre somos: seres que se niegan a saber la debilidad que nos produjo el haber sido muertos en la batalla contra nosotros mismos, dentro de un camino que nunca tuvo algun destino definido, pero siempre un final esperado, uno que nunca se digno a aparecer frente a nuestros ojos. Insolente, así aparece la sombra de lo que nunca será.
Sentiendote cerca de mi, te explico mi forma de ver siluetas en las paredes, justifico mi ausencia, y me convenzo de que somos mutuamente invisibles, tengo que aceptar que rebasamos el limite de lo que nos pertenecía.
Tuesday, January 31, 2006
Rictus temporal.
Cada noche me formulo una pregunta estúpida, una pregunta que arrojo al vacío de la habitación, para que se difracte sobre mi misma y así se desplome encima de mis cobijas desgastadas por los sueños, los que se agazapan como insectos succionadores de sangre anidados en la porquería.
Siempre es un buen día el que empieza, siempre lleno de oportunidades, solo es que generalmente, termino arruinandolo con la constante reminiscencia y audición de viejos ecos que parecían perdidos en algún gueto de mi conciencia; un juego decadente en medio de la infraestructura mental.
Siempre es un buen día el que empieza, siempre lleno de oportunidades, solo es que generalmente, termino arruinandolo con la constante reminiscencia y audición de viejos ecos que parecían perdidos en algún gueto de mi conciencia; un juego decadente en medio de la infraestructura mental.
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